Julieta caminó hacía su clase, estaba estudiando el segundo curso de educación especial, desde siempre tubo claro que quería dedicarse a algo que pudiera ofrecer a otros lo que no tenían.Y aunque le había costado llegar a la carrera, ahora a sus 23 años estaba haciendo todo lo posible para poder sacarlo adelante.
Y al llegar a clase vio allí a sus compañeros como todos los días, y sus amigas mas cercanas, Alice y Marta.
-Julieta ven rápido tenemos algo que contarte!!
-Cariño, he conocido al hombre de mi vida. Dijo Alice
-¿Pero qué dices Alice? Venga déjate de tonterías, aún eres joven y te queda mucho por vivir y muchas personas a las que conocer, no puedes estar tan segura. Contestó Julieta.
Julieta nunca había confiado en el amor, pensaba que llegaba a tu vida en el momento menos esperado y que cuando te habías acostumbrado te abandona y te hace sufrir. Mantenía que antes de enamorarte tenías que vivir la vida y disfrutarla. Y eso era lo que ella intentaba hacer cada día pero, nunca sabemos que nos tiene el destino preparado y en un solo instante puede cambiarte todo.
Se sentaron en la bancas y Alice le dijo que después le contaría los detalles de su enamoramiento, Julieta asintió con una de sus mejores sonrisas. El día se hizo largo y parecía que nunca iba a llegar la hora de salir pero llegó. Salieron las tres juntas de clase y sabían que pasarían toda la tarde juntas. A Julieta eso le encantaba, porque ella siempre necesitaba estar acompañada, sentirse querida pero sobretodo compartir su tiempo con las personas que más quería.
Alice contó que había conocido a un chico a través de su prima y que era guapísimo, estuvieron juntos en una fiesta y que esa misma semana iban a ir juntos al cine. Alice estaba muy ilusionada y tenía muchas ganas de enamorarse.
Marta sin embargo tenía un novio desde hacía año y medio, Alberto, con él había pasado los mejores momentos de su vida y le había hecho la chica más feliz, siempre estaba contenta y le encantaba poder compartir su felicidad con los demás.
Pero Julieta, Julieta era un caso aparte, ni había tenido ningún novio en serio ni estaba ilusionada en tenerlo, soñaba cada día con su futuro y en él si veía a alguien especial junto a ella y que le hiciese feliz todos los días pero pensaba, que para que eso llegase aún quedaba mucho tiempo por vivir.


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